Modificación de las características dimensionales del disco
Si las primeras mediciones realizadas en el disco montado y las observaciones
siguientes no han aportado respuestas claras, puede ser útil perfeccionar el
análisis dimensional del disco.
Apoyándose el disco en un banco parecido al que se ve en las ilustraciones de al
lado, se puede medir sus dimensiones, prescindiendo de la influencia ejercida
por los demás componentes del freno.
- Tras haber limpiado con papel de lija la superficie de apoyo en el buje, el
disco ha de poder apoyarse en el rodamiento del banco sin oscilar. Esto ocurre
teniendo el disco entre los dedos por los dos extremos de un diámetro y
evaluando el desplazamiento vertical. Si el disco es inestable, esto indica que
la superficie de apoyo se ha deformado a causa de un apriete incorrecto o
excesivo.

- Con un comparador montado sobre una pata fija, se puede medir la oscilación o
alabeo del disco, con la condición de que no haya sido rectificado por un
mecánico a la hora del montaje. Esta medición se realiza apoyando el comparador
en el borde exterior o interior del disco, donde las pastillas no han desgastado
las pistas frenantes. Si el valor medido de oscilación es superior a 0,05 mm,
significa que originalmente el disco presentaba una marcada oscilación, causa
cierta de la vibración. Si el valor es inferior, se mide también el valor de la
oscilación adquirida, apoyando la punta del comparador en el medio de la banda
frenante: si es superior a las tolerancias, esto indica un montaje incorrecto,
causa de vibraciones después de unos miles de km (cold judder debido a un
aumento del DTV).
- Por último, en marcha, se puede definir si las vibraciones están producidas
por los discos delanteros o por los tambores traseros. A baja velocidad, tirar
ligeramente del freno de mano: si aparecen vibraciones, el problema concierne a
los tambores traseros (comprobar y, si es necesario, sustituir).